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Pan de quinoa sin harina y sin levadura: fácil y saludable

Pan de quinoa sin harina y sin levadura: fácil y saludable - dkarolina.com

Hay recetas que sorprenden porque parecen mucho más complicadas de lo que realmente son. Este pan de quinoa sin harina y sin levadura es una de ellas.

La primera vez que escuchas que se puede preparar un pan utilizando quinoa en grano puede sonar un poco extraño. Pero después de dejarla en remojo y triturarla, la quinoa se convierte en una mezcla perfecta para preparar un pan casero sin necesidad de utilizar harina de trigo.

Y lo mejor es que tampoco necesitas levadura.

Nada de amasar durante varios minutos, esperar a que la masa duplique su tamaño o estar pendiente de los tiempos de levado. Aquí prácticamente tienes que remojar, triturar y hornear.

El resultado es un pan de textura tierna, ligeramente húmedo por dentro y con una superficie dorada que queda especialmente rica cuando lo tuestas.

A mí me parece perfecto para preparar con anticipación y tener algunas rebanadas listas para el desayuno durante la semana.

Además, la quinoa es naturalmente libre de gluten y destaca por aportar proteínas, fibra y minerales, así que es una forma diferente de incorporar este alimento a nuestras comidas.

Si tienes una bolsa de quinoa olvidada en la despensa, esta puede ser una muy buena excusa para utilizarla.

¿Por qué te va a gustar este pan de quinoa?

Una de las cosas que más me gusta de este pan es lo sencillo que resulta prepararlo. No necesitas harina, porque la quinoa se utiliza directamente en grano. Solo tienes que dejarla en remojo unas horas para que se ablande y después triturarla hasta conseguir una mezcla cremosa que será la base de nuestro pan.

Y tampoco tendrás que preocuparte por la levadura. Aquí no hay que amasar ni esperar durante horas a que la masa crezca. Preparas la mezcla, la llevas al molde y prácticamente todo el trabajo restante lo hace el horno.

Es una de esas recetas que sorprenden por lo fáciles que son y que, una vez que pruebas, dan ganas de repetir para tener algunas rebanadas listas durante la semana.

También puedes adaptarlo bastante a tu gusto. Puedes dejarlo sencillo o añadir semillas de girasol, sésamo, calabaza o una combinación de varias para darle un poco más de textura.

Ingredientes para hacer pan de quinoa sin harina

Para preparar un pan mediano necesitarás:

  • 300 g de quinoa blanca cruda
  • 60 g de semillas de lino
  • 125 ml de agua
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal o mas, eso ya depende de ti
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de zumo de limón o vinagre de manzana
  • 40-50 g de semillas de girasol, sésamo o calabaza para decorar

Como puedes ver, son ingredientes bastante sencillos.

Y no, no necesitas harina de quinoa. Utilizaremos los granos directamente.

El bicarbonato junto con el limón o el vinagre ayudará a darle un poco más de ligereza al pan sin necesidad de utilizar levadura de panadería.

Cómo hacer pan de quinoa sin harina y sin levadura

1.- Lava muy bien la quinoa

Empieza colocando la quinoa en un colador fino y lávala bajo el grifo durante unos minutos.

Yo no me saltaría este paso ya que es muy importante, .

La quinoa contiene de forma natural unas sustancias llamadas saponinas que pueden darle un ligero sabor amargo. Aunque muchas marcas ya venden la quinoa previamente lavada, darle un buen enjuague antes de utilizarla ayuda a conseguir un sabor mucho más agradable.

Cuando el agua salga bastante clara, estará lista para el siguiente paso.

2.- Déjala en remojo

Coloca la quinoa lavada en un recipiente grande y cúbrela con suficiente agua.

Déjala reposar durante unas 4 horas.

Si quieres organizarte mejor, también puedes dejarla en remojo por la noche y preparar el pan a la mañana siguiente.

Durante este tiempo los granos se hidratan y se vuelven mucho más suaves, lo que nos permitirá triturarlos fácilmente.

Cuando termine el remojo, recuerda que esa agua no la vamos a utilizar.

3.- Prepara las semillas de lino o linaza

Mientras la quinoa está en remojo, puedes preparar el lino.

Tritura ligeramente las semillas y mézclalas con los 125 ml de agua. Después déjalas reposar.

Al cabo de un rato notarás que la mezcla empieza a ponerse más espesa, casi como un gel. No te preocupes, eso es exactamente lo que buscamos.

El lino hidratado ayudará a unir todos los ingredientes y dará un poco más de estructura al pan.

4.- Escurre muy bien la quinoa

Cuando hayan pasado las horas de remojo, vuelve a colocar la quinoa en un colador.

Enjuágala una vez más y déjala escurrir muy bien. Este pequeño paso puede marcar bastante la diferencia.

Si la quinoa conserva demasiada agua, la mezcla puede quedar excesivamente líquida y después el centro del pan puede tardar mucho más en cocinarse.

Así que aquí vale la pena tener un poquito de paciencia.

5.- Tritura todo

Precalienta el horno a 180 °C.

Coloca en una licuadora potente o procesador de alimentos:

  • la quinoa escurrida;
  • el lino hidratado;
  • el aceite de oliva;
  • la sal.

Mezcla aparte el bicarbonato con el zumo de limón o el vinagre y agrégalo también.

Ahora tritura todo hasta obtener una mezcla bastante homogénea.

Aquí hay algo importante: no esperes conseguir una masa como la de un pan tradicional.

La mezcla será más cremosa y húmeda, casi como una masa espesa de bizcocho.

Y está perfecto así.

6.- Pasa la mezcla al molde

Forra un molde rectangular con papel para horno o engrásalo ligeramente.

Vierte la mezcla y ayúdate con una espátula para repartirla de manera uniforme. Puedes dar un par de pequeños golpes con el molde sobre la mesa para que la mezcla se acomode mejor.

Después viene mi parte favorita: añadir las semillas por encima. Puedes utilizar sésamo, semillas de girasol, semillas de calabaza o mezclar varias.

No solo quedan bonitas, también le dan al pan un toque crujiente que combina muy bien con la textura suave del interior.

7.- Hornea el pan

Lleva el molde al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 55-60 minutos.

Ten en cuenta que cada horno es diferente.

Cuando esté listo, la superficie debe verse ligeramente dorada y firme al tocarla.

Si utilizas un molde más pequeño y profundo, puede necesitar algunos minutos adicionales.

Si ves que la parte superior se está dorando demasiado rápido, puedes cubrirla ligeramente durante los últimos minutos.

8.- Déjalo enfriar antes de cortarlo

Aquí llega probablemente la parte más difícil de toda la receta: esperar.

Sé que cuando sacas un pan recién hecho del horno lo primero que quieres hacer es cortarlo para ver cómo quedó por dentro.

Pero intenta resistir.

Déjalo unos 10 minutos dentro del molde y después pásalo cuidadosamente a una rejilla. Lo ideal es esperar hasta que se enfríe completamente antes de cortarlo.

Mientras el pan se enfría, la miga termina de asentarse. Si lo cortas demasiado pronto puede parecer excesivamente húmedo e incluso romperse.

Una vez frío, podrás conseguir rebanadas mucho más bonitas.

¿Cómo queda el pan de quinoa?

Si nunca has probado un pan hecho con quinoa, probablemente tengas curiosidad por saber a qué sabe.

No esperes exactamente el mismo sabor o la misma textura de un pan blanco tradicional.

Este pan tiene una miga un poco más compacta y húmeda y un sabor ligeramente tostado, con ese toque característico de la quinoa.

Pero lo mejor, al menos para mí, es cuando lo tuestas. Las rebanadas quedan ligeramente crujientes por fuera mientras mantienen el interior suave.

Y desde ahí puedes acompañarlas prácticamente con lo que quieras.

Ideas para acompañar el pan de quinoa

Una de las ventajas de que tenga un sabor bastante suave es que funciona tanto con acompañamientos dulces como salados.

Para un desayuno salado puedes probarlo con:

  • palta y tomate;
  • huevo;
  • hummus;
  • queso fresco;
  • tomate, aceite de oliva y un poquito de sal.

Si eres más de desayunos dulces, prueba una rebanada tostada con:

  • mantequilla de maní y plátano;
  • yogur y fruta;
  • mermelada;
  • crema de frutos secos;
  • miel.

También puedes utilizar las rebanadas para preparar pequeños sándwiches.

Personalmente, creo que recién tostado es cuando mejor se disfruta.

¿El pan de quinoa tiene gluten?

La quinoa es un alimento naturalmente libre de gluten y esta receta tampoco lleva harina de trigo.

Por eso puede ser una alternativa interesante para quienes buscan preparar panes diferentes sin utilizar harina convencional.

Eso sí, si estás cocinando para una persona con enfermedad celíaca, revisa siempre que los ingredientes que utilices estén certificados como libres de gluten y evita cualquier contaminación cruzada durante la preparación.

El truco para que el pan de quinoa quede bien

Si pudiera darte solamente un consejo para esta receta sería este:

«escurre muy bien la quinoa después del remojo«

Parece un detalle pequeño, pero influye muchísimo en la textura final.

La quinoa ya habrá absorbido bastante agua y, si además dejamos mucho líquido en el colador, terminaremos incorporando más humedad de la necesaria. Eso puede hacer que el pan quede demasiado mojado por dentro.

Y hay otro detalle igual de importante: espera a que se enfríe. Muchas veces pensamos que un pan quedó crudo porque lo cortamos todavía caliente y encontramos una miga muy húmeda.

Déjalo reposar completamente antes de juzgar el resultado.

Errores que debes evitar

Usar quinoa cocida

Esta receta se prepara con quinoa cruda remojada.

No utilices quinoa previamente cocida porque ya contiene mucha agua y la textura de la masa cambiará por completo.

No lavar bien la quinoa

Unos minutos debajo del grifo pueden evitar ese ligero sabor amargo que a veces tiene la quinoa.

No lleva mucho tiempo y realmente vale la pena.

Añadir demasiada agua

La mezcla tiene que ser cremosa y espesa. No debería quedar completamente líquida.

Si la quinoa está bien escurrida, será mucho más fácil conseguir la consistencia adecuada.

Cortar el pan recién salido del horno

Puede ser tentador, pero espera.

El pan necesita enfriarse para que la miga termine de tomar consistencia.

Compararlo con un pan tradicional

Este es otro tipo de pan.

No tendrá exactamente la textura aireada de una masa elaborada con harina de trigo y levadura. Su miga es un poco más húmeda y compacta, y precisamente ahí está parte de su encanto.

Cómo conservar el pan de quinoa

Cuando el pan esté completamente frío, puedes guardarlo en un recipiente bien cerrado para que conserve mejor su textura. Si ves que no vas a terminarlo en pocos días, también puedes congelarlo sin problema.

A mí me parece más práctico cortarlo primero en rebanadas y guardar cada una separada con un poquito de papel para horno. Así no se pegan entre sí y puedes sacar solo las que necesites.

Cuando te apetezca una tostada, simplemente retiras una o dos rebanadas y las calientas directamente en la tostadora. De esta manera tienes el pan listo para el desayuno sin necesidad de descongelar toda la pieza.

Preguntas frecuentes sobre el pan de quinoa

¿Se puede hacer pan de quinoa sin harina?

Sí.

De hecho, esa es precisamente la idea de esta receta. Utilizamos quinoa cruda remojada y la trituramos hasta conseguir la base de nuestra masa.

No necesitas harina de trigo ni tampoco harina de quinoa.

¿Necesito levadura para hacer este pan?

No.

Este pan de quinoa se prepara sin levadura. Utilizamos bicarbonato junto con limón o vinagre para ayudar ligeramente a la textura, pero no es necesario dejar fermentar ni levar la masa.

¿Hay que cocinar la quinoa antes?

No.

Este punto es importante.

Utilizamos quinoa cruda, pero previamente lavada y remojada.

Después del remojo simplemente se escurre y se tritura con el resto de los ingredientes.

¿Cuánto tiempo debo dejar la quinoa en remojo?

Unas cuatro horas suelen ser suficientes.

Si prefieres adelantar trabajo, también puedes dejarla en remojo durante la noche y preparar el pan a la mañana siguiente.

¿Puedo congelar este pan?

Sí, y de hecho es una de las mejores maneras de conservarlo.

Córtalo en rebanadas antes de congelarlo para poder sacar solamente las que necesites.

¿Por qué mi pan de quinoa quedó húmedo?

Puede haber varias razones.

Quizás la quinoa tenía demasiada agua después del remojo, la mezcla quedó demasiado líquida o el pan necesitaba algunos minutos adicionales en el horno.

También es importante dejarlo enfriar completamente antes de cortarlo porque recién salido del horno la miga siempre se sentirá más húmeda.

Un pan sencillo para tener siempre a mano

Este pan de quinoa sin harina y sin levadura es una de esas recetas que demuestran que preparar algo casero no tiene por qué ser complicado.

No hace falta saber amasar, trabajar con levadura ni pasar horas en la cocina.

Solo necesitas acordarte de dejar la quinoa en remojo con anticipación. Después de eso, prácticamente tienes que triturar los ingredientes, poner la mezcla en un molde y dejar que el horno haga el resto.

Puedes disfrutarlo recién hecho, utilizarlo para tus tostadas del desayuno o congelarlo en rebanadas para tenerlo siempre a mano.

Y si ya tienes quinoa en casa, probablemente tengas casi todos los ingredientes que necesitas.

Así que la próxima vez que quieras preparar un pan saludable sin harina, guarda esta receta y anímate a probarlo. Nos vemos en un siguiente post.

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